Lo primero que me gustaría hacer es pedir disculpas por tener esto tan dejado, pero es que últimamente me he complicado tanto la vida -voluntariamente, por supuesto- que el poco tiempo libre que tengo me gusta emplearlo en descansar. Y es que a algunas semanas de terminar el curso -y mi carrera, ya sea dicho- he decidido intensificar mis tareas por aquello de llenar mi existencia de responsabilidades.
Qué divertido y qué emoción, es algo incontenible. Como desde febrero tenía las tardes libres y confiaba en tener suficiente aguante físico como para permitirme algo más de ocupación, empecé a mandar emails a diversas empresas para ofrecerme como becario. Todas ellas, por supuesto, con relación a lo que ya había hecho anteriormente.
Da la casualidad que hará un par de semanas, una agencia de comunicación bastante conocida en el periodismo turístico me respondió ofreciéndome una entrevista para el puesto de becario en el departamento de turismo. Dicho y hecho. Sin pensarlo me zambullí en aquella aventura que se me presentaba y allí estaba, a la hora programada para la entrevista. Por resumir, diré que fue una de las mejores entrevistas que he hecho, a lo que ayudó el alto nivel de simpatía de la chica que me entrevistó, que después descubrí que sería mi jefa.
A las tres horas de haber dejado el lugar, ya estaba yo en casa viendo Fama y todo, vestido a lo Eva Nasarre ensayando mis cambrés, cuando me llamaron para confirmarme que me cogían. ¡¡Qué bien!! Mi plan a partir de ese momento sería salir de clase con un petardo en el culo para meterme en el tren y pasarme 40 minutos hasta llegar a la agencia y trabajar hasta las 19.00 horas. ¡¡Y sin cobrar un duro!! ¡Sólo por amor al arte! Me siento digno...
Y la cuestión es que ahí estoy. He empezado con ello y la verdad es que me lo estoy pasando bien. Es un trabajo interesante, más de Relaciones Públicas -RP de verdad, no rollo discotequil- que de periodista. Pero la verdad es que cuando entré, lo hice bajo la perspectiva de querer ponerme en ese lugar, ya que siempre había estado al otro lado, en la posición del periodista que recibe las llamadas de los RP que intentan meter una noticia de una de sus empresas en tu medio de comunicación.
Lo cierto es que es un trabajo muy sufrido. El mío no, que yo soy becario, sino el de ellos, que son los que más a fondo trabajan. Se pasan el día elaborando informes, hablando con mil personas diferentes, todo tipo de estudios y herramientas de comunicación con los medios. Además están bajo la presión de las ermpresas parar las que trabajan, ya que si en algún momento dejan de estar satisfechos con lo que estás haciendo, en vez de despedirte a ti lo que hacen es romper el contrato con la agencia. Y ya entonces, la agencia te despide a ti. Claro está que es un trabajo mejor remunerado que el de periodista, no nos engañemos. Pero sin duda la labor de estas personas no es ni de lejos valorada como debería serlo, ya que los periodistas los ven como comerciales más que como RP, y eso en el fondo acaba por desmotivar al trabajador.
Así que ahí me encuentro, con unos compañeros de trabajo super jóvenes y muy simpáticos. Las comidas con ellos son super divertidas, aunque muchas veces hablan de cosas personales y yo entonces me callo, por aquello de ser el nuevo y no conocerles. Pero en general todo bien. Y todo estaría muy bien si no fuese porque tengo unos estudios que atender con gran carga de trabajo en casa, que tengo que desplazarlo para el fin de semana si pretendo licenciarme este año -que, faltaría más, es lo deseable xD-. Llego a casa hecho un auténtico asco y más cansado que la muerta de la curva, pero si en cualquier momento veo que esto que hago afecta a la posibilidad de licenciarme en junio, no voy a arriesgarme y renunciaré. Aún así, creo que soy algo masoquista. En el fondo me gusta estar agobiado, eso es lo que creo. Hay que joderse.
Justo hace un par de días hablé por teléfono con Esther Eiros, mi jefa en Onda Cero cuando estaba de prácticas en verano. Y si bien ya tenía ganas de volver allí este verano, ahora ya es que lo estoy deseando. Así que, de todos modos, rrenunciaré en junio para volver en julio a su programa. Otra vez, de becario. Vaya vida que me curro, compañeros.
Muchos besos.
_Blueyes_
Soñando
Hace 3 meses